La Academia Sueca concedió el jueves el Premio Nobel de Literatura 2026 a la canadiense Anne Carson «por su obra audaz e inventiva que, en diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea» (traducción de la motivación oficial, publicada en inglés). El jurado reconoce así a una autora que escribe poesía, ensayo, libretos y traducciones, y que rara vez deja que un género se quede dentro de sus límites.
Carson nació en Toronto el 21 de junio de 1950, según su ficha biográfica en la Academy of American Poets. Aprendió griego antiguo en el instituto gracias a un profesor de latín que accedió a enseñárselo, y esa decisión marcó el resto de su carrera. Estudió en la Universidad de Toronto, donde obtuvo la licenciatura en 1974, el máster en 1975 y el doctorado en 1981. Después enseñó en McGill, Princeton (entre 1980 y 1987), Emory, el California College of the Arts, la Universidad de Michigan y Berkeley. Hoy vive en Islandia.
Del ensayo sobre el deseo a la novela en verso
Su primer libro de ensayo de referencia fue Eros the Bittersweet, de 1986. Un año después irrumpió en la escena poética internacional con el poema largo Kinds of Water. En 1992 publicó Short Talks y en 1998 Autobiography of Red, una novela en verso que sigue siendo uno de los títulos que más se asocian a su nombre.
Su trabajo de traductora tiene el mismo peso que el de poeta. Tradujo Electra en 2001 y, en 2002, If Not, Winter: Fragments of Sappho, una versión de los fragmentos de Safo. Más recientemente publicó los poemarios Float (2016) y Wrong Norma (2024), que la Academy of American Poets recoge entre sus obras principales.
El Nobel llega después de una larga lista de reconocimientos. La misma institución cita entre sus galardones el premio T. S. Eliot de poesía (2001), el National Book Critics Circle Award (2024), el Griffin Poetry Prize, el Lannan, el Pushcart, una beca Guggenheim y una MacArthur.
El precedente español
España ya la había distinguido. La Fundación Princesa de Asturias le concedió en 2020 el Premio Princesa de Asturias de las Letras y la describió como «una de las escritoras más exquisitas y eruditas de la literatura contemporánea». La fundación destacó entonces su mezcla de estilos, referencias y formatos, y su interés por las tradiciones grecolatina, medieval y contemporánea, además de su formación en cultura y lenguas clásicas.
La motivación de Estocolmo va en la misma dirección. La Academia subraya el «diálogo lúdico» con la tradición clásica, que es lo que Carson practica cuando traduce los fragmentos de Safo o cuando toma una figura de la mitología griega para escribir una novela en verso. Los dos premios, el español y el sueco, coinciden en señalar la hibridación de formas como el rasgo central de su obra.




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