Isabel Díaz Ayuso ha llevado la acampada de la Puerta del Sol al arranque de la precampaña del PP. Lo hizo este sábado desde el escenario de IFEMA, en el primer gran acto de Alberto Núñez Feijóo, y con una pregunta que dejó caer como sospecha: «Quiero saber si es cierto que hay un grupo que ha tenido antecedentes terroristas propalestinos gestionando esa acampada».
La presidenta de la Comunidad de Madrid no dijo de qué grupo hablaba ni aportó ninguna prueba. Sí aseguró que Estados Unidos, Canadá y otros gobiernos han incluido a «esa gente que tenemos hoy en la Puerta del Sol» en listas de organizaciones terroristas. Después, según Europa Press, trasladó la exigencia por escrito a la Delegación del Gobierno en Madrid, a la que responsabiliza del «desorden y caos» en la plaza, y sostuvo que bajo las tiendas «no hay Estado de Derecho».
Un nombre que circula, sin confirmar
Ayuso no citó ninguna organización. Algunos medios digitales de la órbita conservadora, como The Objective, sí apuntan a Samidoun, una red de apoyo a presos palestinos que Washington y Ottawa han sancionado. Ese medio la sitúa en la acampada, pero ni la Delegación del Gobierno ni los portavoces de la acampada han confirmado esa presencia, y en las crónicas consultadas no consta réplica oficial a las palabras de Ayuso.
La acampada, con más de 40 colectivos, lleva dos semanas en Sol y se organiza de forma horizontal. Nació del malestar por la crisis de la vivienda y se multiplicó tras la muerte de Maricarmen, una mujer de 87 años desahuciada en Madrid. La Policía, según 20minutos y El Confidencial, monitoriza a grupos radicales que han pasado por la zona, entre ellos el ultra Núcleo Nacional el sábado 3 de octubre, la jornada de más tensión.
Vivienda, casi ausente del escenario
El contraste con el resto del acto fue llamativo. Feijóo pronunció la palabra «vivienda» una sola vez en unos veinte minutos de discurso, para prometer el fin de las «falsas promesas», según recoge elDiario.es. Tampoco mencionó a Maricarmen. Sí lanzó el mensaje central de la precampaña: «El 29 de noviembre empieza una nueva historia democrática de España», y avisó de que gobernará con «sacrificios».
Para el PP, la acampada es un frente incómodo. Reúne a miles de personas en la plaza donde está la sede del Gobierno regional, y las asociaciones vecinales y los sindicatos de vivienda ya preparan la huelga general del 11 de noviembre, tres semanas antes de las urnas. Que la presidenta autonómica la vincule con el terrorismo desplaza el debate de las causas de la protesta a quién la ha organizado.
La petición de Ayuso queda ahora en manos de la Delegación del Gobierno, que depende del Ejecutivo de Sánchez y por ahora no ha respondido públicamente.




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