Ada Colau ha pasado de proponer a reprochar. La candidata del Frente Amplio ha contado que pidió el miércoles a ERC volver a negociar una candidatura única a la izquierda del PSOE y que la respuesta fue «que no quieren ni sentarse a hablar». Lo ha dicho en una entrevista en Catalunya Ràdio, a un día de que se cierre el registro de coaliciones.
Colau explica que encargó a la dirección de los comuns que contactara con la de Esquerra para proponer lo que ella llama una «candidatura antifascista». Tras el portazo, ha dirigido el mensaje al cabeza de lista republicano: «Quiero animar mucho a Gabriel Rufián a que haga la batalla dentro de su partido». Le atribuye una fuerza propia, la de su apoyo popular, para mover a la dirección de ERC.
La exalcaldesa de Barcelona ha descartado además la salida que algunos le planteaban: que los comuns se retiren de Cataluña para concentrar el voto en ERC. Su respuesta es que no hay que premiar a quien no quiere acuerdos. Y ha anunciado que defenderá la lista unitaria hasta el último momento. El plazo para registrar coaliciones termina el viernes 16 de octubre a medianoche.
Un pacto que ya estaba firmado
El reproche llega después del acuerdo que ERC y Podemos anunciaron el lunes: los morados no se presentarán por separado en Cataluña, apoyarán las listas republicanas y llevarán a algunos candidatos como independientes. Rufián hará campaña junto a Irene Montero fuera de Cataluña. Izquierda Unida, los comuns, Más Madrid y Sumar respondieron proponiendo a Colau como candidata a la presidencia del Gobierno e invitando a Podemos a sumarse a un proyecto en el que, decían, «la unidad es la mejor garantía para frenar al PP y a Vox».
Entre los comuns, el pacto de Esquerra con Podemos sentó mal: le reprochan a Rufián que defienda la unidad de la izquierda mientras contribuye a dividirla.
Podemos tampoco cede. Su secretaria general, Ione Belarra, ha dicho que no entiende «por qué una persona con compromiso democrático no ha aceptado presentarse a unas primarias», en referencia a Colau, y ha admitido que un acuerdo con el Frente Amplio en Madrid y Barcelona es «muy difícil». Su partido, según ha dejado entrever, se centrará en pactos con Izquierda Unida en otros territorios. El coordinador de IU, Antonio Maíllo, ha rechazado esa vía: cualquier acuerdo, insiste, tiene que ser con todo el Frente Amplio y no por separado.
Qué queda por resolver
A falta de un día, el espacio a la izquierda del PSOE tiene tres frentes abiertos: el Frente Amplio con Colau, el pacto de ERC con Podemos y una negociación con IU que Maíllo condiciona a la unidad de todo el bloque.
Habrá que ver si ERC contesta al último mensaje de Colau antes del viernes a medianoche, cuando se sabrá si se registra una candidatura o varias.




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