El Aita Mari no volverá este año a la ruta migratoria más mortífera del Mediterráneo. La ONG Salvamento Marítimo Humanitario (SMH) ha anunciado este miércoles que aplaza hasta 2027 su próxima misión en el Mediterráneo central, porque el combustible ha subido un 100 %.
La organización explica que el sobrecoste la obliga a posponer la misión y a «reorientar» la actividad del barco hacia aguas de Valencia, Mallorca y Menorca. Ha abierto además una campaña de micromecenazgo para cubrir el gasto extra de carburante.
El Aita Mari es un antiguo pesquero reconvertido en buque de rescate. Para llegar a la zona de operaciones del Mediterráneo central, entre Libia, Túnez, Malta e Italia, los barcos de las ONG españolas necesitan varios días de navegación de ida, así que el precio del gasóleo pesa más que en cualquier otra misión.
Una ruta con cada vez menos barcos
La decisión llega en un año en el que, según el recuento que recoge Al Jazeera, unas 2.292 personas han muerto o desaparecido intentando cruzar de África del Norte a Italia. La misma cadena añade que Open Arms, otra ONG española, también ha reducido sus misiones en esa zona por el coste del combustible y por la política del Gobierno italiano de asignar a los barcos de rescate puertos lejanos, en el norte del país.
El Gobierno italiano, de derecha y contrario a la inmigración, sostiene que los rescates animan a más gente a emprender la travesía.
SMH mantiene abierta la recaudación para el combustible y fija 2027 como nueva fecha para volver al Mediterráneo central.




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