Entre 35.000 y 60.000 personas llenaron el viernes el centro de Madrid al grito de «dimisión» contra la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, en el tercer día de la primera huelga indefinida de la enseñanza pública madrileña. La Delegación del Gobierno rebaja la cifra a 35.000; los sindicatos y plataformas convocantes hablan de 60.000.
La marcha salió de Atocha a las seis de la tarde en dirección a Sol. Entre las pancartas, una resumía el pulso: «La educación, el mejor fondo de inversión». Muchos manifestantes enlazaron además la escuela con la vivienda y corearon que sin casa tampoco hay educación.
Un pulso de cifras
La huelga arrancó el miércoles 14 de octubre y afecta a unos 65.000 docentes no universitarios y a más de 666.000 alumnos. Los sindicatos cifraron el seguimiento en el 70 % el primer día y en el 62 % el jueves. La Consejería sostiene que fue del 44,6 % y del 32,2 %, respectivamente. El viernes, los organizadores volvieron a hablar de más del 60 %.
Convocan CCOO, UGT, STEM, CGT, CNT y Solidaridad Obrera, junto a plataformas como Menos Lectivas, Educación Especial Digna y Queremos FP. Reclaman 17 periodos lectivos semanales en Secundaria y FP y 22 en Infantil y Primaria, menos alumnos por aula, más recursos para atender a la diversidad, subidas salariales y un plan de choque para la Formación Profesional.
Chema Pinto, de UGT, citó entre los problemas los centros con aulas que en verano alcanzan los 30 grados, sueldos por debajo de la media española y ratios que se alejan de las europeas. Clara Saralegui, de Menos Lectivas, pidió a la consejera que deje de difundir información falsa y se siente a negociar, porque otras comunidades ya han aplicado medidas parecidas.
La respuesta del Gobierno regional
Zarzalejo califica de «inasumibles» las reivindicaciones y asegura que la Administración garantizará los servicios mínimos. Según los sindicatos, la Consejería se niega a negociar. El jueves, unas 10.000 personas según la Delegación del Gobierno rodearon su sede de la calle Alcalá y cortaron de nuevo la Castellana a la altura de Cibeles.
El conflicto ha dejado también tensión en la calle. El primer día, la policía cargó contra un piquete informativo de estudiantes en la facultad de Físicas de la Complutense y detuvo a cinco personas por presuntos atentados contra la autoridad. Dos agentes resultaron con heridas leves. El Sindicato de Estudiantes calificó la actuación de «carga salvaje» y desproporcionada.
Los convocantes han anunciado nuevas protestas para la próxima semana, con la huelga abierta y sin ninguna reunión de negociación fijada.




Opina