Akram Yassin y su esposa, Dina Abu Baker, murieron el martes en un bombardeo israelí contra un apartamento de Gaza City. Es uno de los cuatro ataques mortales que las autoridades sanitarias gazatíes contabilizaron ese día en la Franja, en pleno alto el fuego.
Las otras dos víctimas murieron por disparos. Un chico de 17 años cayó cerca de la zona de Qizan an-Najjar, en Jan Yunis, y una cuarta persona fue abatida en el barrio de Zeitún, al este de Gaza City, según han informado Al Jazeera y Middle East Eye a partir de fuentes sanitarias.
Un familiar de una de las víctimas lo resumió así ante los reporteros: «Se supone que estamos en un periodo de alto el fuego, pero, sinceramente, no vemos ningún alto el fuego ni nada».
Según el balance de las autoridades sanitarias de Gaza, desde el alto el fuego de octubre de 2025 Israel ha matado a 1.522 palestinos y herido a 5.421. Son datos de una de las partes, aunque la ONU considera fiables las cifras del Ministerio de Sanidad gazatí. El total acumulado desde octubre de 2023 asciende, según esas mismas autoridades, a al menos 74.480 muertos y 175.539 heridos.
La destrucción tampoco ha dado respiro. Las evaluaciones de Naciones Unidas indican que alrededor del 82 % de las estructuras de Gaza, unos 200.000 edificios, han sufrido daños, y que cerca de dos tercios están destruidas. El bombardeo de este martes alcanzó un apartamento en una Franja donde, según esa misma estimación de la ONU, la inmensa mayoría de los edificios ya está dañada.




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