El Ministerio de Trabajo ha convocado a la comisión asesora del salario mínimo para preparar la subida de 2027 antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. Fuentes del departamento que dirige Yolanda Díaz explican a infoLibre que la intención es «acelerar los plazos» para dejar el incremento listo. El salario mínimo interprofesional (SMI) se fija por real decreto y el Ejecutivo puede aprobarlo incluso en funciones, de modo que no necesita esperar a las urnas.
El punto de partida es el Real Decreto 126/2026, publicado en el BOE el 19 de febrero con efectos desde el 1 de enero: 1.221 euros al mes en 14 pagas, 17.094 euros al año y un 3,1 % más que en 2025. Aquel año el mínimo quedó en 1.184 euros. La diferencia es de 37 euros mensuales, 518 euros brutos al año para quien lo cobra. Según elDiario.es, afecta a unos 2,5 millones de trabajadores.
El gráfico muestra el recorrido reciente. Entre 2018 y 2024 el SMI subió 398,1 euros al mes, un 54,1 %, según los datos que recoge El Derecho. De ahí se deduce que el mínimo de 2018 rondaba los 736 euros.
La inflación, otra vez por encima
La prisa tiene un trasfondo de precios. El indicador adelantado del IPC del Instituto Nacional de Estadística situó la inflación anual en el 4,9 % en septiembre, seis décimas más que en agosto. El INE atribuye el repunte sobre todo a los carburantes, que suben ahora y bajaron en septiembre de 2025. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos frescos, está en el 3,1 %.
La comparación tiene un límite: la subida del 3,1 % del SMI se aplicó de enero a diciembre de 2026 y el 4,9 % es la tasa de un solo mes. Aun así, con los precios en ese nivel, una parte de lo ganado este año en el salario mínimo se ha ido en la cesta de la compra y el depósito del coche.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha dicho, según infoLibre, que el SMI debería subir por encima del 5 % en 2027. Un 5 % sobre los 1.221 euros actuales supondría unos 61 euros más al mes, hasta cerca de 1.282 (cálculo propio).
Los pluses, la letra pequeña
Los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, han advertido de que el incumplimiento de una reforma pendiente podría condicionar su postura, según elDiario.es. Se trata de impedir que las empresas absorban la subida con complementos salariales: si un trabajador cobra ya por encima del mínimo gracias a pluses, la subida del SMI no le llega a la nómina.
La comisión asesora formulará una recomendación, normalmente un rango de subida, pero la decisión final corresponde al Gobierno, que no necesita acuerdo con patronal y sindicatos para aprobarla. Trabajo quiere que el decreto esté cerrado antes del 29 de noviembre, fecha de las elecciones generales.



