La enseñanza pública de la Comunidad de Madrid inicia mañana miércoles una huelga indefinida, la primera con este formato en la región, a mes y medio de las elecciones generales del 29 de noviembre. La convocatoria no tiene fecha de fin y su comité asegura que solo se desconvocará si el Gobierno regional se sienta a negociar.
Detrás están CCOO, UGT, CGT, CNT, STEM y Solidaridad Obrera, junto a las plataformas Menos Lectivas, Educación Especial Digna y Queremos FP, que dicen contar con el apoyo de organizaciones de familias y estudiantes. El 27 de septiembre ya sacaron a la calle a unas 10.000 personas en una manifestación por la educación pública.
Qué piden
La plataforma reivindicativa es larga, pero tiene tres ejes. El primero, el tiempo en el aula: un máximo de 17 periodos lectivos semanales en Secundaria y Formación Profesional, y de 22 en Primaria. El segundo, los salarios: una subida de 600 euros mensuales en el complemento general docente. El tercero, las ratios: 13 alumnos por aula en Infantil, 15 en Primaria y 20 en Secundaria.
A eso suman un auxiliar administrativo por centro, un orientador por cada 250 alumnos, un docente de educación especial por cada ocho estudiantes que lo necesiten y mejoras en las instalaciones, como climatización y retirada de amianto. También reclaman acabar con el modelo bilingüe actual.
La respuesta de la Comunidad
La consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, ha calificado la huelga de «política e innecesaria». Sostiene que el acuerdo sectorial, firmado hace un año y vigente hasta 2028, se cumple al pie de la letra. Hasta ahora no ha abierto una negociación formal.
El pulso ya se ha trasladado a los servicios mínimos. El comité de huelga los ha rechazado por considerarlos desproporcionados, sostiene que no pueden pretender reproducir el funcionamiento ordinario de los centros y anuncia que acudirá a los tribunales para lograr un control judicial antes de que empiece el paro. Zarzalejo defiende que la propuesta es aceptable y responde que los sindicatos pueden recurrir.
Una dirección de centro no sabe aún cómo garantizar el derecho a la huelga de su plantilla, y las aulas de educación especial y de espectro autista dentro de colegios ordinarios son una de las dudas sin resolver, según el comité.
Por qué importa
El conflicto cae en el momento de mayor visibilidad política. La vivienda domina la campaña, pero médicos y docentes llevan meses movilizados, y la huelga general por la vivienda convocada para el 11 de noviembre añade presión sobre el calendario electoral. Estudiantes y profesorado de la Complutense y la Rey Juan Carlos se han sumado a la protesta, y las universidades tienen su propia huelga el 4 y el 5 de noviembre.
La jornada de mañana arrancará a las 8:00 con piquetes informativos en centros de toda la región. Seguirán cadenas humanas ante la Consejería y una marcha entre Atocha y Sol.




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