Santiago Abascal ha puesto la reforma de la Constitución en el horizonte de la campaña del 29N. El líder de Vox, en una comparecencia en la plaza de María Pita de A Coruña, aseguró que la posibilidad no está sobre la mesa «en este momento», pero no descartó plantearla «a lo largo de la campaña» si Vox y el PP suman mayoría suficiente en el Senado.
El mensaje llegó con la cámara alta como telón de fondo. Abascal vinculó esa mayoría con el control del Tribunal Constitucional y se negó a dar detalles sobre la negociación con los populares: Vox solo comunicará resultados.
El acto de apertura de curso de Vox en Galicia se celebró bajo vigilancia policial intensa. Los antidisturbios formaron un cordón que separaba a los asistentes de un millar de personas convocadas, entre otros, por Galiza Nova, las juventudes del BNG, y el Movimiento Socialista, que corearon consignas contra la ultraderecha. La alcaldesa socialista, Inés Rey, lo resumió ante los periodistas: «Esta ciudad ha sido siempre un bastión antifascista». Y culpó al PP: «Gracias al PP campa a sus anchas».
Qué hay detrás de la mayoría en el Senado
PP y Vox buscan los tres quintos del Senado, 161 de 267 escaños, que les permitirían renovar sin el PSOE el Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial y el Defensor del Pueblo. La lista conjunta de PSOE y Frente Amplio para la cámara alta ha complicado esas cuentas. El propio Abascal dijo el lunes que ese pacto «exige sacrificios» a la oposición y que Vox mantiene su «voluntad de entendimiento» con el PP, según recogió El Español.
Esos sacrificios pueden significar que Vox se retire de provincias disputadas como Valencia, Sevilla, Badajoz, Zaragoza o Cuenca, con algunos de sus candidatos en listas del PP, ya que el plazo para formar coaliciones formales ha pasado. Feijóo ya admitió que negocia con Vox y este miércoles la dirigente popular Carmen Fúnez dejó la puerta abierta a un acuerdo en el Senado.
Una reforma constitucional exige más que el Senado. El artículo 167 pide una mayoría de tres quintos en cada cámara, de modo que PP y Vox necesitarían también 210 diputados en el Congreso, sobre 350. Abascal deja la idea en el aire y se reserva el momento de concretarla.
Las elecciones son el 29 de noviembre, dentro de cinco semanas.




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