EH Bildu y ERC vuelven a unirse para el Senado. Las dos formaciones han anunciado este sábado que repetirán la coalición con la que concurrieron en 2023, con un objetivo declarado: hacer frente al «bloque reaccionario» en las elecciones generales del 29 de noviembre.
La fórmula no es nueva. En 2023 se presentaron bajo el nombre de Izquierdas por la Independencia y lograron siete escaños en la Cámara alta, cuatro de ellos para Bildu, que fue el grupo nacionalista que más creció. Desde entonces comparten grupo en el Senado y se han ido turnando la portavocía: la ejerció primero ERC y, desde octubre de 2024, EH Bildu.
Una coalición que dicen que ha funcionado
Ambos partidos defienden la «acumulación de fuerzas» como herramienta para proteger los derechos nacionales de Euskal Herria y Cataluña y para ampliar los derechos sociales. Valoran de forma positiva el trabajo conjunto de estos años en el Senado y apuestan por dar continuidad a una fórmula que, sostienen, ha demostrado su utilidad.
En su comunicado sitúan la vivienda entre las prioridades de la campaña. Hablan de la «emergencia habitacional» y de la necesidad de proteger a quienes la sufren, un terreno en el que ambas formaciones han marcado perfil propio frente a otros partidos.
Por qué importa
En unas elecciones donde el Senado se disputa por circunscripciones y cada escaño cuenta, las coaliciones territoriales pesan. La izquierda soberanista tratará de rentabilizar en la Cámara alta el voto que ya tiene en Cataluña y Euskadi, donde la unión evita que se pierdan restos.
El anuncio llega mientras otras fuerzas de izquierda siguen sin cerrar sus propios acuerdos. El Frente Amplio, por ejemplo, continúa negociando el reparto de puestos en las listas.
Las candidaturas deberán formalizarse ante las juntas electorales dentro del calendario de la campaña del 29N.




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