El 86,9 % de los españoles dice que la situación de la vivienda le preocupa «mucho o bastante», según el Barómetro de Vivienda 2026 del CIS, publicado este jueves. Solo un 11,7 % responde que le inquieta poco o nada. Un 41,5 % afirma que la situación le está perjudicando personalmente, frente a un 4,4 % que dice beneficiarse.
El estudio se basa en 6.019 entrevistas realizadas del 22 al 30 de junio, con la colaboración del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. El trabajo de campo es anterior al adelanto electoral y a la muerte de Maricarmen Abascal, así que las respuestas no recogen el efecto de las últimas semanas.
Intervenir en el mercado
La opinión sobre el papel del Estado es muy mayoritaria. El 76,3 % cree que el Estado debe intervenir en el mercado «tanto como sea necesario para garantizar el acceso de todos a la vivienda». El 79 % considera que habría que priorizar el derecho a la vivienda como derecho constitucional, mientras que el 13,5 % la ve como un bien de mercado.
Sobre la oferta pública, el 91,4 % está de acuerdo con que las administraciones construyan más vivienda pública. Hoy solo el 8,6 % de los encuestados vive en una vivienda protegida. Y el 44,5 % señala al Estado como el nivel que debería tener mayores competencias en la materia.
Quién vive cómo
El mismo barómetro retrata cómo viven los encuestados. El 70,3 % vive en su propia casa, el 55 % es propietario de una vivienda y el 24,1 % es inquilino. Un 20 % vive en una vivienda cedida o sin pagarla, y un 13,4 % en casa de sus padres o suegros.
La vivienda ya aparecía en lo más alto de las encuestas del propio CIS. En su barómetro de abril, publicado el 23 de abril, el 41,3 % situaba el acceso a la vivienda como el principal problema del país, por delante de la crisis económica (24,9 %) y de la calidad del empleo (19,2 %). Son preguntas distintas: aquella pedía citar los problemas principales y la de ahora mide cuánto inquieta la vivienda y a quién perjudica.
El CIS acompaña los resultados con una nota de prensa. Llegan a menos de dos meses de las elecciones del 29 de noviembre y con los sindicatos ya convocados a una huelga general por la vivienda el 11 de noviembre.




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