La Policía Nacional ha desalojado este domingo a unos 500 migrantes de la explanada del Guano, el último gran asentamiento de Ceuta, apenas 48 horas antes de que los Reyes visiten la ciudad. El Gobierno da así por cerrado un episodio que arrancó a finales de julio con una llegada masiva y que ha dejado a miles de personas durmiendo en la costa durante más de dos meses.
El operativo comenzó a las 8:00 con más de 350 agentes de distintas unidades de la Policía Nacional, según la Jefatura Superior de Ceuta, que dirigió la intervención con apoyo de la Guardia Civil, la Policía Local y las Fuerzas Armadas. Los agentes despertaron a quienes dormían en tiendas y los fueron agrupando para subirlos a autobuses. A cada persona se le ofrecieron dos opciones: volver a Marruecos por la frontera del Tarajal o ser trasladada al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE).
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, que coordina el mando único para la crisis, convirtió el desalojo en un hito de calendario. «Adquirimos un compromiso hace semanas y fue que el 15 de octubre alcanzaríamos la normalidad en las costas de Ceuta… lo hemos conseguido incluso antes, el 11 de octubre», dijo. Y añadió: «Ya no quedan asentamientos de centenares de personas en Ceuta».
Cuatro desalojos en dos semanas
El de El Guano es el cuarto operativo de este tipo desde finales de septiembre. Antes cayeron los campamentos junto a la desaladora (27 de septiembre), en la playa de Benítez (29 de septiembre) y en El Trampolín (4 y 5 de octubre), donde llegaron a dormir más de 3.000 personas. Aquel desalojo se justificó en parte por la detección de contaminación fecal por E. coli en el agua y por la proximidad de la visita real, prevista para el martes 13. Parte de quienes salieron de El Trampolín se refugiaron en el monte o en la propia explanada del Guano, que ahora también se ha vaciado.
Torres cifra en unas 12.000 las personas que han regresado a Marruecos desde el 10 de agosto. Son retornos de todo tipo, no solo expulsiones formales.
Las denuncias llegan por otro lado. Según ha informado Al Jazeera, varias personas desalojadas aseguran haber sido golpeadas por militares españoles durante la limpieza de los campamentos. Por ahora no hay una respuesta oficial a esas acusaciones en la información publicada.
La visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, que llega con un fuerte componente político, se produce además con la tensión latente con Marruecos, que reclama la soberanía del enclave. El Ejecutivo llega a la cita con las playas despejadas.




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