Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid entre 2012 y 2015, ha vuelto este martes al banquillo. La Audiencia Nacional juzga desde hoy al dirigente del PP y a otros cuatro acusados por adjudicar contratos del campo de golf del Canal de Isabel II a una empresa en la que participaban su hermano y su cuñado.
Es el primero de los tres juicios que tiene pendientes por la Operación Lezo, la investigación sobre corrupción en torno al Canal. Los otros dos se refieren a la compra de la brasileña Emissão y al tren de Navalcarnero.
Seis años para la Fiscalía, 16 para la Comunidad
La Fiscalía Anticorrupción solicita seis años de prisión para González por delitos de cohecho. La Comunidad de Madrid, personada como acusación particular, eleva la petición a 16 años porque añade malversación y fraude. El Ayuntamiento de Madrid se alinea con el fiscal, y el PSOE y Comisiones Obreras, también personados, piden penas de 10 y 8 años respectivamente.
El relato de la acusación gira en torno a TCT (Tecnoconcret), una empresa de la que eran socios Pablo Manuel González, hermano del expresidente, y Juan José Caballero, su cuñado. Según el escrito de acusación, la firma carecía de capacidad técnica para ejecutar las obras, pero se incorporó a ellas y después al mantenimiento del campo. Obtuvo así 504.780 euros en dos concursos públicos. Con las pruebas por delante, el tribunal tendrá que decidir si hubo amaño. Todos los acusados son presuntos inocentes hasta que haya sentencia.
Además de González, el hermano y el cuñado, se sientan en la sala Ildefonso de Miguel, gerente de la empresa entre 2003 y 2009, y José Antonio Clemente, también socio de TCT. A los dos familiares se les atribuyen delitos de tráfico de influencias en concurso con cohecho, prevaricación y fraude a las administraciones públicas.
Aguirre, entre los testigos
El juicio está previsto en ocho sesiones y contará con cerca de medio centenar de testigos, entre ellos la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre y varios cargos regionales de la época. Aguirre fue quien impulsó la construcción de un campo de golf en pleno centro de Madrid, sobre terrenos del tercer depósito del Canal.
El arranque coincide con la precampaña del 29N, en la que el PP de Feijóo ha hecho de la lucha contra la corrupción una bandera contra el PSOE. En Madrid, su principal feudo, llega al juicio con varios casos aún abiertos y con la Comunidad en una posición incómoda: acusa a quien presidió el Gobierno regional del propio partido.
Las sesiones continuarán en las próximas semanas, ya en plena campaña.




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