La Policía israelí ha detenido este lunes a diez personas por los ataques de colonos contra la fotoperiodista estadounidense Heidi Levine y contra una delegación de diplomáticos europeos en Cisjordania ocupada. Es una reacción poco habitual en un territorio donde, según las organizaciones de derechos humanos, quienes agreden a palestinos rara vez llegan a ser arrestados.
La operación, en la que participaron Policía, Ejército y el servicio de seguridad interior Shin Bet, tuvo lugar de madrugada. Los arrestados están bajo sospecha de violencia, de vulnerar una orden de zona militar cerrada y de construcción ilegal, según Al Jazeera. La Policía no ha dado sus identidades, pero Radio del Ejército ha informado de que todos son ciudadanos israelíes. Las fuerzas israelíes también requisaron vehículos y sacaron a varios colonos de una aldea palestina, según Middle East Eye.
Palizas con la prensa y la UE delante
El viernes, en la aldea de Abu Falah, decenas de colonos atacaron a palestinos que recogían aceituna. Levine, fotógrafa de The Washington Post de 64 años, fue derribada y golpeada con palos y patadas pese a llevar un chaleco con la palabra «press». Sufrió costillas y vértebras rotas, un dedo casi arrancado que ha exigido cirugía y heridas que necesitaron puntos.
Al día siguiente, hombres enmascarados agredieron en Taybeh a representantes diplomáticos de Francia, Bélgica y Polonia que visitaban la zona durante la cosecha.
Fue el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, quien celebró los arrestos en la red social X y los calificó de «un avance muy positivo» para encontrar y castigar a los autores. Un responsable de la UE, citado por Middle East Eye, dijo esperar «plena rendición de cuentas» y medidas eficaces para evitar nuevos ataques.
Las dudas del primer ministro
El Gobierno israelí no ha tenido una respuesta uniforme. El ministro de Exteriores, Gideon Saar, y mandos militares responsabilizaron de la agresión a los diplomáticos a «alborotadores israelíes». El primer ministro, Benjamin Netanyahu, apuntó en cambio que los diplomáticos habían entrado en una «zona sensible» sin coordinarse con el Ejército y calificó de poco claros los hechos del ataque a Levine. Al conocer esas palabras, la fotógrafa dijo sentirse «conmocionada e insultada».
El ministro de Defensa, Israel Katz, ha dejado claro además que no restablecerá la detención administrativa para colonos judíos, una medida que sí permite aplicar a palestinos.
Las diez detenciones deben pasar ahora por un tribunal. B’Tselem sostiene que soldados, policías y colonos gozan de «amplia impunidad» por los crímenes cometidos contra palestinos,. La Policía asegura haber reunido pruebas que vinculan a los sospechosos con los ataques.




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