Los Comuns han respondido a Gabriel Rufián con una frase que no deja margen: «Venía a unir a la izquierda y está haciendo lo posible por dividirla». La formación confirmó el lunes que concurrirá a las elecciones generales del 29N en Cataluña dentro del Frente Amplio y sin disolver sus siglas, tras conocerse que el candidato de ERC incorporará a Podemos a su lista.
El golpe llega por dos lados. ERC ratificó a Rufián como cabeza de lista por Barcelona y Podemos renunció a presentar papeleta propia en Cataluña, de modo que Rufián e Irene Montero harán «equipo» en la campaña. Los Comuns, que llevaban semanas pidiéndole que decidiera si se sumaba al Frente Amplio, lamentaron que no hubiera querido participar en construirlo.
Recuerdan además que en 2023 fueron la segunda fuerza más votada de la izquierda catalana, por delante de ERC. Es su argumento para no apartarse en una circunscripción donde ahora competirán con Rufián por el mismo electorado.
El diputado de ERC ha contestado en redes que busca una colaboración real entre izquierdas y que «hay tiempo» para un entendimiento. El calendario dice otra cosa: según ha publicado El Salto, las coaliciones deben registrarse antes del 16 de octubre.
El Frente Amplio, que agrupa a Más Madrid, IU, Movimiento Sumar y los Comuns, sigue sin designar a su candidato o candidata para las generales y arrastra una discusión por la lista de Madrid, donde se plantea que Emilio Delgado encabece por encima de la actual dirección de Más Madrid. Ada Colau, que insiste desde el principio en que Podemos se sume al Frente Amplio, se medirá en Cataluña con Rufián por los mismos votos.
La consecuencia para el votante de izquierdas catalán es concreta: dos opciones a la izquierda del PSOE competirán por un mismo espacio, con la derecha como beneficiaria si el voto se dispersa. El viernes se sabrá si hay marcha atrás.




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