Israel vota el 27 de octubre y las encuestas no encuentran un ganador. El bloque de Benjamin Netanyahu y el que encabeza el exjefe del Ejército Gadi Eisenkot rondan los 51 o 53 escaños cada uno, lejos de los 61 que dan la mayoría en una Knesset de 120.
El último sondeo conocido, de Maariv (Lazar Research, 14 y 15 de octubre, 700 entrevistados), pone a las dos coaliciones en 51. El partido de Eisenkot, Yashar, sería el primero con 21 escaños; el Likud de Netanyahu bajaría a 18. Un 48 % de los encuestados cree que Eisenkot sería mejor primer ministro, frente a un 41 % que prefiere a Netanyahu. Sin embargo, Netanyahu aguanta mejor el cara a cara con otros líderes de la oposición: empata al 43 % con Naftali Bennett y gana a Avigdor Liberman.
Son estimaciones de un solo sondeo, con una muestra pequeña, y otras encuestadoras publicadas esta semana mueven el reparto un par de escaños en uno u otro sentido. Lo que se repite en todas es el empate.
La ultraderecha, entre el umbral y el Gobierno
La cuenta final puede decidirla el umbral del 3,25 % de los votos, unos cuatro escaños. Según The Times of Israel, el Sionismo Religioso de Bezalel Smotrich, con entre 5 y 6 escaños en los sondeos, ha estado por debajo de esa línea. También ronda el corte el partido de Ofer Winter. Si cualquiera de ellos se queda fuera, los votos de la derecha se pierden y el bloque de Netanyahu se aleja aún más de la mayoría. La oposición no tiene en su bloque ningún partido en esa situación.
Otzma Yehudit, el partido de Itamar Ben-Gvir, aparece con ocho escaños en el sondeo de Maariv. Ben-Gvir y Smotrich siguen en el Gobierno después de que el Tribunal Supremo rechazara el 4 de octubre las peticiones para vetar sus candidaturas. Las listas árabes Ra’am y Lista Conjunta, descalificadas el 23 de septiembre, pudieron presentarse tras ganar su recurso el 2 de octubre. Juntos, los partidos árabes suman 14 escaños en ese sondeo, su máximo hasta ahora.
Qué se juega fuera de Israel
Estas son las primeras elecciones tras la guerra de Gaza y el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. La Knesset ha agotado la legislatura de cuatro años, algo que no ocurría desde 1988, entre protestas contra la reforma judicial y crisis recurrentes por el servicio militar de los ultraortodoxos.
Lo que salga de las urnas afecta de lleno a los palestinos. La expansión de las colonias, ilegales según el derecho internacional, y la violencia de los colonos en Cisjordania, que estos días ha alcanzado incluso a diplomáticos europeos y a una fotógrafa estadounidense, dependen de quién se siente en el Consejo de Ministros y de si Smotrich y Ben-Gvir siguen con carteras clave.
Si el 27 de octubre no hay mayoría clara, el sondeo de Maariv apunta a una salida que no pasa por repetir las elecciones: solo un 27 % prefiere ir otra vez a las urnas, frente a una mayoría que se inclina por un Gobierno de unidad. Los resultados llegarán la misma noche del 27, y las negociaciones para formar Gobierno empezarán justo después.




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