Gabriel Rufián no llevará a Podemos a todas partes. El dirigente de ERC pedirá el voto para EH Bildu y el BNG en sus territorios, pese al acuerdo que ha cerrado con el partido de Irene Montero para la campaña del 29N. «Pediré el voto para nuestras formaciones hermanas, el BNG y Bildu», ha dicho, según recoge elDiario.es.
La frase fija los límites de una alianza que hasta ahora se presentaba como un movimiento de largo alcance en la izquierda. El pacto entre ERC y Podemos consiste, en esencia, en que los morados no se presentan en Cataluña y en que ERC incluye a candidatos independientes en sus listas. Esa fórmula no se repetirá en Euskadi, Navarra ni Galicia, donde Bildu y el BNG concurrirán con sus propias siglas.
Rufián solo tiene previstos actos conjuntos con Montero en Madrid y Sevilla, además de en Cataluña. Son los lugares donde sus aliados tradicionales no compiten.
Una relación de décadas que Podemos no altera
El compromiso de pedirse el voto recíprocamente entre las fuerzas soberanistas vasca, gallega y catalana es anterior a la campaña y Rufián lo mantiene. Ni Bildu ni el BNG han recibido una propuesta formal de colaboración como la que cerró ERC con Podemos, y ambas han descartado la idea de dejar hueco a candidatos de Podemos a cambio de que los morados no compitan en su territorio.
Las reacciones han sido distintas. Desde Bildu, un portavoz ha sostenido que en su territorio «EH Bildu ya es la coalición amplia de la izquierda». El BNG, por su parte, ha lamentado que el desorden en la izquierda «genera mucha confusión», aunque reconoce a Rufián como una fuerza compatible en lo esencial.
El Frente Amplio sigue sin cerrar
El movimiento llega con el reloj corriendo. El plazo para formalizar coaliciones electorales termina el viernes 16 de octubre y el Frente Amplio, que reúne a Sumar, IU, Más Madrid y los Comunes, aún no tiene resuelta su relación con Podemos, que negocia por separado. Ada Colau ha insistido en que «todavía hay tiempo, sentémonos y continuemos hablando».
El pacto de Rufián y Montero complica esas negociaciones, sobre todo en Madrid y Barcelona, donde la izquierda a la izquierda del PSOE se juega escaños. En Madrid, en 2023, Más Madrid obtuvo 27 escaños en la Asamblea con el 18,3 % de los votos y Podemos se quedó por debajo del 5 %.
Que Rufián reparta su apoyo entre varias marcas reduce además la lectura de su alianza con Podemos como el germen de una candidatura estatal única. Lo que hay, por ahora, son acuerdos territoriales distintos según el mapa. El viernes se sabrá cuántas de esas coaliciones llegan a registrarse.




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