Pedro Sánchez intentó hasta el último momento que Montse Mínguez siguiera. No lo consiguió. La portavoz del PSOE deja el cargo y renuncia además a ir en las listas del 29N, y el presidente lo ha explicado este viernes desde Bruselas, al terminar el Consejo Europeo.
«Le pedí que no lo hiciera», ha dicho Sánchez, que ha contado que estuvo escribiéndose con ella durante todo el día. Mínguez, según su relato, le planteó también renunciar a las listas, y él tampoco quiso aceptarlo. La definió como una «extraordinaria portavoz» y reconoció cómo la veía: «rota», pasándolo muy mal en lo personal.
La dimisión llega después de las informaciones publicadas estos días sobre los negocios inmobiliarios de la pareja de Mínguez. Sánchez no entró en ellas. Prefirió hablar del clima general: sostuvo que la política «maltrata a buenas personas» y que el nivel de agresividad y hostilidad que sufren los cargos públicos y sus familias a veces no tiene vuelta atrás.
Es la defensa que el presidente ha elegido para cerrar el episodio: una dimisión por motivos personales, no una destitución ni una rectificación del partido.
Un hueco en Lleida
Mínguez iba a encabezar la candidatura socialista por Lleida al Congreso. Su puesto lo ocupará Cristina Morón, según ha avanzado 20minutos. El presidente catalán, Salvador Illa, ha aprovechado para agradecer el «buen trabajo» de los diputados del PSC en el Congreso en los últimos años.
Queda el otro hueco, el de la portavocía del partido, un cargo que da la cara ante la prensa y que en precampaña pesa más que nunca. Las elecciones generales son el 29 de noviembre.




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