Donald Trump ha decidido que Rusia no pagará por ahora las nuevas sanciones y aranceles que el Congreso le puso encima. Lo firmó el viernes en una orden ejecutiva y el domingo lo defendió con un ataque directo a Volodímir Zelenski: «No quiere acabar esta guerra, y probablemente nunca quiso».
El presidente de Estados Unidos justifica la suspensión en la negociación de paz. «Estoy negociando la paz en la guerra entre Rusia y Ucrania y no quiero hacer nada que aleje, tontamente, a Rusia de la mesa de negociación», escribió. Según la orden, la medida responde a «los intereses nacionales de Estados Unidos».
Zelenski respondió en la cadena NBC, en el programa Meet the Press. Dijo que levantar las sanciones «hará daño a Ucrania» y que fortalece la maquinaria bélica de Vladímir Putin. Lo interpretó como un premio para Moscú justo cuando los ataques continúan. El mismo domingo contó que había hablado con los enviados de Washington Steve Witkoff y Jared Kushner para avanzar en las conversaciones.
La decisión ha abierto una grieta en casa de Trump. El senador republicano Ted Cruz admitió que «ojalá el presidente no lo hubiera hecho» y que, a su juicio, «fue un error». Su compañero de bancada Thom Tillis la calificó de «irresponsable» y se preguntó por qué no se hace cumplir una ley votada con una mayoría abrumadora. Desde el Partido Demócrata, Richard Blumenthal acusó al presidente de «hacerle la pelota a Putin».
El pulso llega en plena escalada sobre el terreno. Ucrania ha lanzado en las últimas horas un ataque con más de mil drones contra instalaciones energéticas rusas, uno de los mayores de la guerra, según Al Jazeera. La ofensiva se produce con las relaciones entre Kiev y Washington más tensas que en meses.
Para Europa, que sostiene a Ucrania con ayuda financiera y sus propias sanciones, el gesto de la Casa Blanca complica la estrategia común: cada exención estadounidense reduce la presión económica sobre Moscú que los Veintisiete llevan años construyendo. La cuestión es si el Congreso, que aprobó las sanciones con apoyo de ambos partidos, intentará forzar su aplicación o dejará pasar la suspensión.




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