UGT ha denunciado a Idealista y Fotocasa ante la Dirección General de Consumo por etiquetar como «ocupadas ilegalmente» viviendas que tienen inquilinos con contrato, personas mayores con usufructo vitalicio o familias en pleno procedimiento de ejecución hipotecaria. El sindicato habla de «prácticas comerciales desleales» y de «publicidad engañosa».
La denuncia se apoya en un muestreo de anuncios de los dos portales. Según UGT, ambos han creado filtros y categorías como «ocupadas», «ocupadas ilegalmente», «sin posesión» o «no visitables» que meten en una misma etiqueta situaciones jurídicas que no tienen nada que ver entre sí. Un inquilino que paga su alquiler y alguien que ha entrado sin título en un piso vacío aparecen bajo el mismo rótulo.
Hasta tres categorías para el mismo piso
El sindicato asegura que algunos inmuebles figuran a la vez como «ocupada ilegalmente», «alquilada con inquilinos» y «nuda propiedad». Si una vivienda puede ser las tres cosas, argumenta, el comprador no sabe qué compra.
La pestaña de «ocupadas ilegalmente» se vende, según la denuncia, como «oportunidad para inversores» o como «casas con bichos». UGT sostiene que ese lenguaje estigmatiza a familias que ejercen un derecho legal y alimenta un relato que «justifica expulsar a inquilinos para vender inmuebles».
La queja añade otro problema: datos esenciales inexactos o sin verificar, como la superficie, el número de habitaciones, la planta o la ubicación, e imágenes que no corresponden a la vivienda que se ofrece.
Qué pide UGT
El sindicato reclama a Consumo que abra una investigación inmediata y que obligue a las dos empresas a documentar con qué criterios verifican y clasifican cada anuncio. Pide además que el caso pase a las autoridades de competencia y que se impongan sanciones.
Importa porque la figura del piso «okupado» se ha convertido en un reclamo comercial en un mercado con precios tensionados. Un inquilino con contrato en vigor tiene derechos que no desaparecen porque su casa figure en un portal como «oportunidad». Si el anuncio lo presenta como un problema de ocupación, el comprador llega con otra idea de lo que puede hacer con el inmueble y con quien vive en él.
Consumo debe decidir ahora si abre diligencias. Idealista y Fotocasa no habían respondido públicamente a la denuncia a primera hora de este martes.




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